El presente nos muestra una grieta existente entre la dirigencia, que usurpa la política actual, y la población que no cuenta con demasiados referentes en condiciones de gestionar el estado.
La falta de formación y de cómo funciona la cosa pública, el desinterés de la población y la intromisión de empresarios y/o enviados por ellos mismos, como el caso del actual presidente, producen una marcada disociación entre lo que comúnmente se denomina como “ricos” y “pobres”.
Pero para lograr ese objetivo, previamente y en la década del 90 se incorporaron valores de desprestigio para calificar a los dirigentes y debilitar a los partidos políticos.
Menemistas y radicales continuaron el modelo neoliberal convocando a Domingo Cavallo, uno de los impulsores de este esquema de marginación y ajuste.
Como corolario el pueblo se manifestó en la calle y comenzó un proceso de recuperación con muchísimas imperfecciones pero algunos sectores populares comenzaron a recuperar derechos, como planes de vivienda, acceso a la jubilación a través de moratorias entre otras cosas.
Peronistas y radicales también volvieron a reunirse para encauzar la situación durante el gobierno de Duhalde y Lavagna.
Posteriormente diferentes grupos de derecha comenzaron a reagruparse mundialmente y evaluaron que los sistemas previsionales estaban agotados, que el crecimiento de los estados interfería en intereses empresariales donde se podía lucrar bien (como la salud) que los avances científicos obstruían intereses privados.
En definitiva había que programar un mundo más chico, con más concentración económica y con una reorganización.
En el 2019 en China surge el COVID y el mundo entra en pandemia. Mantener a la humanidad encerrada dio tiempo suficiente para poder modificar los medios de comunicación plantar referentes de la extrema derecha en diferentes países y discutir la geopolítica.
El comercio y los mercados se lo disputan China y EEUU y salieron a militar los continentes, pueblo por pueblo. Rusia se atrinchero en su territorio en conversaciones con China y Corea del Norte.
El avance de la tecnología requiere de insumos y las potencias comenzaron a buscar tierras raras, agua y recursos para el desarrollo de la IA que esta poniendo contra las cuerdas al planeta.
La humanidad se encuentra entretenida con las pantallas mientras el poder discute la riqueza y consideran un gasto innecesario invertir en humanidad.
En este contexto la clase trabajadora, los adultos mayores, discapacitados y sectores vulnerables son empujados hacia el abismo, donde nadie los protege ni se anima a hablar por ellos.
La política en ese contexto tiene un espacio enorme para desarrollarse, quizás con formas modernizadas porque esta claro que el partido político de unidad básica o comité es parte del pasado.
En Argentina el peronismo y el radicalismo deberán reinventarse, deberán optar entre seguir abandonando al pueblo o enfrentar al poder concentrado que les garantiza comodidades de vida.
La población ve obstruido el acceso a la vivienda y a la salud, el acceso a un trabajo digno y perdió todo tipo de derechos.
Los políticos en Argentina se debaten en traicionar la patria o intentar generar condiciones solidas de competitividad, porque recursos tenemos pero también deberán tener en cuenta que “No hay victoria política que pueda justificar la derrota de las propias convicciones”. (Leandro Alem)
Flavio Ponce
Ex presidente UCR Chascomús

