Nuevamente volcó un micro en la Autovía 2

El chofer quedó detenido

Había partido de Pilar con 50 pasajeros, 30 de los cuales fueron trasladados por ambulancias del SAME a distintos centros asistenciales de Vidal y Mar del Plata, adonde fueron derivados los más graves.

Al menos 30 personas resultaron heridas cuando el micro en el que viajaban volcó esta madrugada en la Ruta 2, a la altura de la localidad bonaerense de Vivoratá. El fiscal Pablo Cistoldi identificó al chofer del micro de la empresa Rutatlántica como Gabriel Gómez y confirmó que quedó demorado. “El conductor del micro está imputado por lesiones culposas calificadas. Va a quedar aprehendido”, confirmó el fiscal.
Había partido de Pilar con 50 pasajeros, 30 de los cuales fueron trasladados por ambulancias del SAME a distintos centros asistenciales de Vidal y Mar del Plata, adonde fueron derivados los más graves.
De ellos, cinco chicos fueron internados en el Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil (HIEMI): dos de ellos se encuentran en grave estado de salud. Se trata de dos nenas, de tres y seis años. Llegaron con traumatismo de cráneo grave y están internadas en terapia intensiva. Se encuentran con asistencia respiratoria mecánica y «riesgo de vida».
Así lo confirmó el médico jefe de Guardia del HIEMI, Miguel José, en el parte médico que dio a media mañana. «Son pacientes que están muy graves”, sostuvo, y aclaró que si superan las próximas 72 horas tendrán una evolución “a largo plazo”. Contó que las chiquitas tienen un monitoreo de presión intracraneal que permite mantenerlas lo más estable posible dentro del cuadro de gravedad en que se encuentran.
Al HIEMI ingresaron además la hermana de una de estas pacientes, que tiene dos años y podría recibir el alta más tarde este viernes; una nena de ocho años con traumatismo lumbar, que se encuentra estable; y un adolescente de 14 años con traumatismo, estable también y asistido en el área de internación general.
En tanto, al Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata (HIGA), ingresaron 25 personas y en la mañana de ayer dos de ellas estaban siendo intervenidas, una por una fractura de cadera y otra con un pulmón comprometido.
Gabriel Suárez, jefe de guardia del HIGA, dijo a medios locales que allí «no hay ningún internado grave, con riesgo de vida» y explicó que «hay pacientes con lesiones que deben quedarse en observación, con trauma de cráneo, anticoagulados, o que tienen hematomas hepáticos o en el bazo, que si empeoran puede ponerse en riesgo la vida».
El accidente ocurrió a las 5:30 en el kilómetro 374 de la Autovía 2, sobre la mano que va hacia la ciudad de Mar del Plata, a la altura del partido de Mar Chiquita. Según el reporte oficial, el micro estaba habilitado, tenía su RTO (Revisión Técnica Obligatoria) vigente y el test de alcoholemia sobre Gómez resultó negativo.
Resta establecer qué fue lo que ocurrió, si el vuelco responde a una falla mecánica o si Gómez se durmió.
El micro dejó un huellón de unos cien metros antes de bandearse hacia su derecha, cara sobre la que quedó apoyado en un pastizal. Ese tramo de la autovía 2 es recto y respecto de la calzada el desnivel de la banquina es pronunciado. En esa zona no hay protección de guardarraíles.
Algo shockeado, uno de los pasajeros contó a TN que antes del vuelco sintió varios sacudones. «Había buena visibilidad. Creo que pudo haber sudo un descuido o se durmió, hasta el momento venía manejando bien», dijo. A esa hora, el asfalto estaba mojado.
Minutos después del vuelco, tras el aviso al 911, se activó el protocolo de emergencia y llegaron varias ambulancias de SAME Provincia y dotaciones de los cuarteles de bomberos de Vivoratá y Coronel Vidal, que rescataron a los pasajeros. Por lo menos una docena había quedado atrapada entre los asientos. Una de las nenas que se encuentra grave en el HIEMI había sido despedida por una ventanilla.
Con grúas, pasado el mediodía de la víspera, los bomberos y personal de Defensa Civil consiguieron sacar el micro del zanjón, lo que trajo alivio porque ningún pasajero había quedado atrapado debajo, como se llegó a especular que había podido ocurrir con algunos de quienes, felizmente, se habían podido ir del lugar por su cuenta.
Mientras se trata de establecer las causas del vuelco, el fiscal informó que no coincide la lista preliminar de pasajeros con la cantidad de heridos hospitalizados más las personas que completaron el viaje en otro micro de la compañía.
“Es un siniestro de tránsito, tenemos una nómina de pasajeros que no está chequeada y una cantidad de personas derivadas a centros de salud que es bastante menor a la de pasajeros”, sostuvo Cistoldi.
El fiscal añadió que hasta no tener un número cierto de los pasajeros y de las personas trasladadas, no se puede descartar que haya alguna persona que necesite asistencia médica en el lugar, y que esté en los pastizales.
“Quiero terminar de hacer el chequeo de las personas que fueron retiradas. Tenemos que saber si los pasajeros que se retiraron por sus propios medios completan esa lista y no hay que seguir buscando gente”.
El micro de dos pisos salió de la traza central que estaba mojada por las lluvias y volcó sobre la banquina en una zona recta de la autovía, al tiempo que varios testigos afirmaron que había poca visibilidad en la zona por las condiciones climáticas.
En tanto, la policía bonaerense cortó la autopista y desvió el tránsito por el contracarril, para permitir el trabajo de los bomberos y de los peritos viales que trabajaban en establecer los motivos del siniestro, a pedido de la fiscalía en turno que interviene en el hecho.
Otros vuelcos de micros
Este nuevo siniestro con un micro ocurre a menos de un mes de otra tragedia en la ruta 2: el 28 de noviembre, un micro que trasladaba a estudiantes volcó pocos kilómetros antes de Lezama. Entonces murieron Delfina Del Bianco, de 11 años, y María Soledad Morán, de 12. Eran de la escuela primaria N° 41 de Benavídez, partido de Tigre, en el norte del GBA, e iban al parque acuático Mundo Marino en San Clemente del Tuyú.
Casi en el mismo lugar donde ahora se dio vuelta el coche de Rutatlántica, a menos de un kilómetro, otro micro de dos pisos de la empresa Rutamar volcó en agosto del año pasado. Esa vez, el ómnibus fue a parar a una zona inundada entre las dos manos de la ruta, donde había más de medio metro de agua. Murieron dos hombres y un adolescente.
Por otra parte, este accidente se produjo exactamente a un año que otro ómnibus de la misma empresa de autotransporte de pasajeros protagonizara un siniestro similar en jurisdicción del partido de Castelli.
En aquella ocasión fue el interno 175 que volcó a la altura del kilómetro 184 de la Autovía 2 provocando lesiones a 30 de sus 50 pasajeros, aunque ninguno de gravedad y viajaba con destino a San Bernardo.