Ómicron: la ocupación de terapia intensiva creció 185% en enero y hay cirugías que se postergan

Lo advierten especialistas de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva consultados por Infobae. La mayoría de los internados son personas no vacunadas o que solo recibieron una dosis

Desde diciembre y tras el ingreso de la variante Ómicron del coronavirus se está desarrollando la tercera ola de casos de COVID-19 en la Argentina. En enero se registró el 25% de todos los casos diagnosticados con la infección desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020.

Ese aumento implicó también una suba -aunque más lenta- de la ocupación de camas en terapia intensiva por los pacientes que desarrollan cuadros graves o críticos por la enfermedad. En la semana del 24 de enero, el nivel de ocupación de las terapias volvió a estar en los niveles de agosto del año pasado y ya hubo cirugías por otras enfermedades que se han reprogramado.

En la semana del 24 de enero, las internaciones diarias en terapia intensiva llegaron a 2.801 como promedio semanal, una cifra que superó a la del 30 de agosto pasado. Durante enero las internaciones en terapia crecieron un 185%.

“Hubo un aumento de la ocupación de camas en los hospitales por esta ola de la pandemia con la circulación de la variante Ómicron. Pero el aumento de los ingresos de pacientes con COVID-19 empezaría a ser más lento, dijo a Infobae la doctora Rosa Reina, ex presidenta de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva.

“Para disponer de camas para pacientes con el COVID-19 ya se están suspendiendo cirugías programadas en algunos hospitales de Córdoba, AMBA, y Santa Fe, entre otras jurisdicciones”, contó a Infobae Carina Balasini, miembro de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI). “Obviamente, no se pueden suspender cirugías oncológicas porque el cáncer no espera”, agregó.

De acuerdo con la doctora Reina, la ocupación de camas creció también porque “durante el verano siempre (aun antes de la pandemia) hay una mayor demanda de camas por los traumatismos por incidentes viales, entre otras causas”.

Los casos de COVID-19 fueron aumentando desde diciembre por la variante Ómicron. Pero las internaciones crecieron en menor proporción (EFE/Enrique García Medina)
Los casos de COVID-19 fueron aumentando desde diciembre por la variante Ómicron. Pero las internaciones crecieron en menor proporción (EFE/Enrique García Medina)

El año pasado, la segunda gran ola de la pandemia que golpeó a la Argentina se desarrolló entre marzo y septiembre. La mayoría de los casos de COVID-19 fueron afectados por la variante Gamma del coronavirus. Mientras tanto, a partir de mayo, fueron ingresando al país viajeros con la variante Delta del coronavirus. Pero por las limitaciones en las fronteras Delta no generó una gran ola. En diciembre, todo cambió con la circulación de la variante Ómicron.

Esa nueva variante de preocupación detectada en noviembre en África provocó una suba explosiva de casos en el país. Mientras tanto, el nivel de ocupación de camas en terapia intensiva fue creciendo lentamente. Como hay una tasa de vacunación aplicada en la población general, hubo menos casos graves que en olas anteriores. La mayoría de las personas que ahora requieren internación generalmente no están vacunadas previamente.

La ocupación de camas en terapia intensiva había llegado a un mínimo 570 internaciones diarias en terapia intensiva como promedio semanal en la semana del 15 de noviembre. Desde entonces hasta el 27 de diciembre, el nivel de ocupación de camas en unidades de terapia intensiva aumentó el 43%. En enero, la subida fue mayor.

Durante los últimos 7 días, hubo 48.835 casos confirmados diarios de Covid-19 y creció también el número de fallecimientos. Hasta ayer el porcentaje ocupación total de camas en unidades de terapia intensiva de adultos era 49,6%, según informó el Ministerio de Salud de la Nación. En el AMBA, era del 47,8%.

En el último informe de la SATI sobre COVID-19 del 18 de enero, se informó que las provincias con mayor ocupación de camas totales y por COVID-19 eran Córdoba, Tucumán y La Rioja. También se especificó que las provincias de Chubut. Santa Cruz y Río Negro tenían alta ocupación de camas pero muy baja ocupadas por pacientes con COVID-19.

La edad promedio de los internados en terapia intensiva entre la segunda quincena de diciembre y la primera quincena de enero fue de 55 años. El 57% de los pacientes tenían vacunación incompleta o no estaban vacunados. El 28% de los pacientes que ingresaron en terapia intensiva requirió del uso de una cánula nasal de alto flujo y 55% ventilación mecánica, de los cuales un 58% no estaban vacunados.

Ese último reporte de SATI, incluyó la participación de 144 unidades de terapia intensiva con 2388 camas, 69 (48%) privadas y 75 (52%) públicas de Argentina. Se observó una ocupación de camas del 80%, siendo un 31% COVID 19 positivos.

La variante Ómicron del coronavirus fue identificada en África en noviembre. Se propagó por el mundo a través de los viajes de las personas y ya se la detectó en 171 países. En la Argentina, la variante se detectó en San Luis, Córdoba, Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe en los primeros días de diciembre, y luego los casos confirmados de COVID-19 a nivel nacional empezaron a aumentar notablemente después de las Fiestas de Fin de año. En la última semana de 2021, se notificaron 25.398 casos de personas diagnosticadas como promedio según los datos abiertos del Ministerio de Salud de la Nación.

Para la semana del 14 de enero, se batió un récord de 111.888 casos reportados como promedio semanal. Esto significó un 340% de aumento con respecto a los casos de la última semana de diciembre. En la semana del 21 de enero, los casos reportados empezaron a bajar.

La mayoría de los internados en terapia intensiva en la ola por Ómicron son personas que no se habían vacunado o que solo se habían dado una dosis (EFE/ Juan Ignacio Roncoroni)
La mayoría de los internados en terapia intensiva en la ola por Ómicron son personas que no se habían vacunado o que solo se habían dado una dosis (EFE/ Juan Ignacio Roncoroni)

Como informó Infobae el sábado pasado, la ola por Ómicron podría retroceder. El doctor Ali Mokdad, quien trabaja como director de Estrategia de Salud de la Población en el Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de los Estados Unidos, afirmó: “Proyectamos que el pico por Ómicron ya se produjo en la Argentina y que ahora hay un descenso. El pico se produjo el 12 de enero y a finales de febrero los casos serán muy bajos. Creemos que la combinación de vacunas e infecciones previas dará un alto nivel de inmunidad durante los próximos meses”.

“Aún no hemos dado a conocer nuestras proyecciones a largo plazo para el próximo invierno, pero durante 4 y 6 meses los casos serían muy bajos en la Argentina según nuestro modelo tras la vuelta a la normalidad”, agregó el doctor Mokdad. De acuerdo con el modelo de los científicos estadounidenses, los casos reportados de COVID-19 irán bajando con una reducción del 97% para la segunda quincena de marzo en comparación con el máximo de casos diarios que habían proyectado para la mitad de enero.

(Fuente: Infobae)