Un grave incendio de grandes dimensiones se registró en las últimas horas a lo largo de las vías del ferrocarril que corren paralelas a la Ruta 2, afectando campos y generando serias complicaciones en la visibilidad para los automovilistas que transitaban por la zona, en pleno recambio turístico hacia y desde la Costa Atlántica.
El hecho fue analizado al aire de FM Por Siempre 97.3, en diálogo con el periodista de Lezama Edgardo Caíñas, quien aportó detalles preocupantes sobre el origen y las consecuencias del siniestro.
Según explicó Caíñas, el incendio no se produjo a la vera de la ruta, sino directamente sobre las vías ferroviarias, extendiéndose luego hacia los campos linderos.
El fuego se habría iniciado a partir del paso de una locomotora que, de acuerdo a múltiples denuncias previas, presenta un desperfecto mecánico que provoca la expulsión de residuos incandescentes sobre los pastizales secos.
“Este no es un hecho aislado, es un problema recurrente que se repite verano tras verano”, remarcó el periodista, señalando que existen reclamos formales desde hace años por parte de sociedades rurales de Chascomús, Lezama y Castelli, además de los cuarteles de bomberos voluntarios de toda la región. Sin embargo, hasta el momento, no habría habido respuestas concretas por parte de Trenes Argentinos.
Caíñas detalló que la locomotora en cuestión tendría más de 30 años de antigüedad y habría sido reacondicionada en talleres de Remedios de Escalada para reforzar el servicio ferroviario hacia Mar del Plata durante la temporada estival. No obstante, al alcanzar determinada velocidad y temperatura, comenzaría a desprender un residuo carbonoso incandescente que cae sobre los pastizales, originando focos ígneos a lo largo de decenas de kilómetros.
En el incendio más reciente, los focos se extendieron desde el kilómetro 140 hasta el 177 de la Ruta 2, lo que implicó más de 30 kilómetros de focos activos que debieron ser combatidos por los bomberos. El sector más comprometido fue el tramo comprendido entre los kilómetros 140 y 144, donde trabajaron intensamente dotaciones de Chascomús y Lezama.
El operativo demandó la intervención de aproximadamente 60 bomberos voluntarios y más de 20 unidades, en una jornada marcada por temperaturas superiores a los 35 grados. Durante las tareas se produjeron importantes roturas de equipamiento: una autobomba sufrió la rotura de su sistema de bombeo y varias unidades registraron daños en cubiertas, costos que deben ser afrontados por los propios cuarteles.
Además del riesgo para los bomberos, el incendio generó pérdidas económicas para productores rurales de la zona. Uno de ellos denunció que, en un episodio similar ocurrido el año pasado, perdió cerca de 500 metros de alambrado, con la destrucción de postes, varillas y cercos. “Estamos hablando de pérdidas millonarias que se podrían evitar”, sostuvo Caíñas.
El periodista fue enfático al señalar que la situación ya no puede considerarse un accidente: “Cuando ocurre una vez puede ser casualidad; cuando se repite todos los años, estamos ante un caso claro de negligencia”. En ese sentido, reclamó la inmediata suspensión de la circulación de la locomotora hasta que se garantice su correcto funcionamiento.
La gravedad del episodio motivó incluso la presentación de una nota por parte de la presidencia del Concejo Deliberante de Lezama, solicitando formalmente a Trenes Argentinos que se cancele el uso de la unidad involucrada. No obstante, reclamos similares ya se habían realizado en años anteriores sin resultados visibles.
Caíñas concluyó que es urgente una acción conjunta de los municipios afectados —Chascomús, Lezama y Castelli— junto a concejales, bomberos y entidades rurales, para exigir una solución definitiva. “El fuego no distingue jurisdicciones ni partidos políticos. Se está poniendo en riesgo la vida de personas, el ambiente y bienes privados. Esto tiene que frenarse antes de que ocurra una tragedia mayor”, advirtió.

