Hasta nuestra redacción llegó una nota de Ramiro Goldsztein, hijo de una de las personas fallecidas cuyo cuerpo desapareció del Crematorio del Cementerio Municipal.
Publicamos a continuación partes de la misma, que por su extensión no es posible incluirla en su totalidad.
Goldszteincomienza su carta recordando el proyecto del Intendente Gastón “Chascomús km 0 de la Democracia”, que se afirma tiene por objetivo resguardar la memoria del ex presidente Raúl Ricardo Alfonsín, impulsado por la Municipalidad, e “incluye la creación del Museo histórico de la Democracia, el Archivo Municipal de la Memoria y el Espacio Multicultural de la Democracia”.
Agrega al respecto que, según Javier Gastón, «es una forma de honrar y mantener vivo, en la memoria, el legado de quién dedico su vida a la lucha por la libertad, la justicia social, la paz y la democracia «.
Seguidamente sostiene “Sr. Intendente Javier Gastón para que esto pueda concretarse lo primero que debe hacer es explicar la desaparición de las personas del crematorio del Cementerio Municipal en su primer año de gestión (2016).
La memoria parece que la perdió ya que nunca me contestó, tampoco asumió su negligencia ni responsabilidad como Jefe de la Comuna, ni tampoco como Jefe de la Policía, con total conocimiento de los hechos como está en los expedientes y como la Justicia ya dictó en su sentencia.
También vimos como ejerció el abuso de poder y el incumplimiento a la función pública, por lo cual ya lo denuncie penalmente, al violar la Ley Orgánica de las Municipalidades y el pacto social más grande de este país, cuando juramos que nunca más un desaparecido, cómo está demostrado en los expedientes”.
Más adelante manifiesta que “quedó demostrado públicamente como un bloque de concejales que dice representar al pueblo” defiende al jefe, “al excusarse y votar en contra de una interpelación y de una Comisión Investigadora sobre los hechos.
Por cuestiones políticas votan en contra, y no han presentado al día de hoy ninguna propuesta, justificando y avalando de este modo la desaparición de personas como lo hacía Rafael Videla”.
Expresa a continuación que los hechos parecen más alineados a la actuación en tiempos de la dictadura que a Raúl Alfonsín.
Sostiene además que la hipocresía rebalsa, la moral está en el subsuelo y la ética en el olvido.
En este marco manifiesta que pasaron más de 9 años y volvió a denunciar al Jefe Comunal por “Abuso de poder e incumplimiento de la función pública”, añadiendo que ahora quiere ver cómo actúa la fiscal que en su momento dijo que no veía elementos para imputar al Intendente y 9 años después el juez dijo que son culpables.
Afirma Goldsztein también que “Yo no abandono, ni olvido, ni perdono”. Agregando que mucho menos a un grupo de funcionarios que no actuó para evitar que no queden pruebas del delito.
Cómo detalle final, manifiesta que “dejo los datos para el museo de la memoria de los desaparecidos:
“María Elida Urionaberrenechea, Ricardo Bacigalupo, Félix Goldsztein.
Por la memoria, el honor, la dignidad y la verdad de los desaparecidos y los damnificados”.

