El sábado se realizó la 9na. Peregrinación a Pie alrededor de la laguna de Chascomús con la participación de fieles procedentes de Brandsen, Dolores, General Paz y la ciudad, quienes se unieron bajo el lema “Como María que escucha, canta y camina”. La caminata estuvo también marcada por la oración por la Vida y el anhelo de construir un pueblo libre de adicciones.
La actividad religiosa dio inicio a las 8 de la mañana con una Misaen la Iglesia Catedral Nuestra Señora de la Merced, presidida por Monseñor José María Baliña y el presbítero Pedro Rucinski.
La columna de caminantes inició su trayecto desde la Iglesia Catedral por la calle Mitre hacia la Costanera para continuar por el trayecto del camino de circunvalación a la laguna.
Al término del recorrido de aproximadamente 32 kilómetros, los peregrinos fueron recibidos en la Iglesia Catedral por integrantes del grupo Scout Martín Miguel de Güemes.
La columna contó con la cobertura de Bomberos Voluntarios de Chascomús, personal de Guardia Urbana y una ambulancia del Hospital Municipal San Vicente de Paul.
Integrantes de comunidades parroquiales e integrantes del barrio Lomas Altas dispusieron puestos de asistencia con agua y alimentos a lo largo de la ruta trazada.
Uno de los aspectos destacados de esta edición fue la significativa presencia de jóvenes, que aportaron entusiasmo y vitalidad a la peregrinación a través de cantos y momentos de oración. Además, distintas personas compartieron sus testimonios e intenciones, que fueron rezadas comunitariamente.
Como parte de la jornada, se rezó en dos oportunidades el Santo Rosario. El segundo de ellos tuvo lugar bajo la lluvia, que sorprendió a los peregrinos durante las primeras horas de la tarde. La oración estuvo a cargo de jóvenes de la comunidad del Cenáculo, quienes actualmente residen en el Monasterio de Gándara y, además de guiar el rezo, compartieron con los presentes parte de sus vivencias.
Oración por el Papa y por la Argentina
Este año, la celebración adquirió además un significado especial al abrirse a un acontecimiento largamente esperado por la Iglesia argentina. Después de 39 años, el país se prepara para recibir nuevamente al Sucesor de Pedro, el Papa León XIV.
Los peregrinos rezaron por el Santo Padre y por el país, renovando el llamado a reencontrarse con aquello que verdaderamente importa, fortalecer los vínculos fraternos y mantener viva la esperanza.

