La investigación de los crímenes de Lara Gutiérrez, Brenda del Castillo y Morena Verdi tendría, en la próximas horas, nuevos allanamientos. Hasta ahora hay nueve detenidos.
La causa por el triple crimen de Florencio Varela no está resuelta y con el correr de las horas suma más datos que perfilan las responsabilidades de cada una de las personas que participó en el espantoso episodio. El fiscal Carlos Arribas, a cargo de la investigación, confirmó que “Pequeño J”– presunto líder peruano de la banda narcocriminal – se reunió con Lara Gutiérrez, una de las víctimas, días antes de que la mataran junto a Brenda del Castillo y Morena Verdi.
Prófugos y próximos allanamientos
El avance en el análisis de los celulares permitió identificar nuevas personas vinculadas al caso, y habría unas tres o cuatro personas prófugas, por lo que en las próximas horas habría más allanamientos.
Arribas explicó que, una vez que logren individualizar a quienes aparecen en los audios, procederán a su detención. “Todavía no hay ningún pedido, pero puede pasar en las próximas horas”, sostuvo en la misma entrevista.
Aunque una de las líneas de investigación apunta al negocio de la venta de drogas, el fiscal fue cauto: “Todavía debemos probar que hay una causa de narcotráfico para hablar de una causa de narcotráfico. Todavía no lo tenemos comprobado. Es una de las hipótesis, pero necesitamos datos más concretos y pruebas para vincularlo”.
Hasta el momento, hay nueve personas detenidas. Los primeros fueron Maximiliano Andrés Parra e Iara Daniela Ibarra, sorprendidos lavando manchas de sangre en la casa de Río Jáchal y Chañar, donde encontraron los cuerpos de las tres jóvenes enterrados en un pozo.
Después cayeron Celeste Magalí González Guerrero y su pareja, el peruano Miguel Ángel Villanueva Silva. La mujer había alquilado la propiedad para una supuesta “fiesta”.
El “remisero” Víctor Sotacuro fue detenido en Villazón, Bolivia, a metros de la frontera con Jujuy. Poco después, atraparon a su sobrina Florencia Ibáñez, quien había dado una entrevista en TV. Ambos fueron de los pocos que declararon ante la Justicia.
Otro de los detenidos, Ariel Giménez, fue identificado gracias al testimonio de un chofer de aplicación que lo trasladó con una pala y un parlante desde la casa del crimen. En la vivienda allanada, la Policía encontró un parlante y, en una casa vecina, un pico y una pala que habrían sido usados para enterrar a las víctimas. Finalmente, el 30 de septiembre, Matías Ozorio y “Pequeño J” fueron capturados en Perú.
Las víctimas, que vivían en los monoblocks de La Tablada, fueron engañadas con la promesa de ganar 300 dólares por asistir a una fiesta. La investigación sigue abierta y la Justicia busca determinar el rol de cada uno en el brutal asesinato de Brenda, Morena y Lara. (DIB)



