Hasta nuestra mesa de redacción llegó una nota del sector Unidad Radical de la UCR local que a continuación difundimos.
“En el mes de junio de este año, previo a las elecciones, el Comité y la Convención de Contingencia provinciales de la UCR, consultaron, a todos los distritos de la Provincia de Buenos Aires, la posibilidad de un acuerdo con La Libertad Avanza, siendo rechazado en las ocho secciones electorales.
De esa ronda de reuniones virtuales, que incluyó intendentes, legisladores y presidentes de los comités, el 80% de los distritos no quiso saber nada de un acuerdo con los libertarios.
Chascomús, a través de las autoridades de su Comité local, también expresó, en la consulta, su oposición a cualquier tipo de entendimiento o alianza con la Libertad Avanza.
En definitiva, la negativa, nunca cambiada, fue la decisión que tomó el Comité Radical de la Provincia de Buenos Aires.
En este marco, el pasado 10 de diciembre, los concejales del bloque radical de Chascomús, resolvieron, sin aval alguno y como si la UCR fuera una fuerza vecinal y no un partido nacional, no respetar lo dispuesto por las autoridades en el mes de junio y votar como presidente del Concejo Deliberante al edil libertario Freddy Toledo.
Paradójicamente, la voz cantante fue un concejal que en ese mismo momento abandonaba el bloque radical, para formar parte de un interbloque integrado por Potencia, el PRO y el GEN, en el que no está la UCR.
El radicalismo de Chascomús se ubicó segundo en Chascomús en las elecciones legislativas provinciales y le correspondía dentro de los opositores, presentar candidato para la presidencia del Cuerpo Deliberativo, la que además ejercía.
Pero nada de eso sucedió y el bloque radical terminó entregando la presidencia a un partido político, que había salido tercero en las elecciones, totalmente opuesto a la ideología radical y cuyo referente nacional, el Presidente Javier Milei, manifiesta pública y equivocadamente que la decadencia de la Argentina comenzó con Alem e Yrigoyen y que en sus ratos libres boxea con un muñeco al que le pone la cara de Raúl Alfonsín.
Y esto es así porque la ideología radical, que defiende la educación y la salud pública en todos sus niveles; los derechos sociales, laborales, jubilatorios y de los discapacitados; la libertad, la justicia y la soberanía nacional; nada tiene que ver con el neoliberalismo de la LLA y Milei que han centrado su accionar en destruir todo lo que durante décadas se construyó para el bienestar del pueblo argentino.
Un grave y declinante error de los ediles de la UCR, votar en contra del sentir radical y de lo dispuesto por las autoridades radicales como si pertenecieran a una fuerza local independiente de la UCR.
Una falacia asegurar que lo hicieron porque la gente pedía que la oposición votara unida.
¿A quién consultaron? ¿Al pueblo? ¿A los afiliados? Si ni siquiera pidieron una asamblea partidaria.
Lo cierto es que le abrieron la puerta del Concejo Deliberante y toda su estructura a quienes son realmente los adversarios al pensamiento radical.
Y como triste corolario ni siquiera lo hicieron, como dicen, para que no ganara la presidencia el oficialismo, lo hicieron conscientes o no como apoyo político, lo que supera a un acuerdo temporal y tiende a una alianza, dado que, con el voto de la UCR, Toledo se impuso por 10 votos a 6; pero si el radicalismo hubiera votado un candidato propio de su bloque y perdido, Toledo hubiera ganado por 7 a 6 del oficialismo y a 3 de la UCR.
Pero eso sí, habría sido una derrota digna, defensora de los postulados de la Unión Cívica Radical, que mantendría una independencia en las bancas y representaría a quienes han votado al partido de Alem, Yrigoyen, Alvear, Larralde, Illia y Alfonsín entre muchos otros dirigentes históricos”.

