Cada vez más viajeros salen del país con mascotas no tradicionales. El Senasa difundió una guía con los pasos necesarios para realizar la gestión.
Aunque perros y gatos continúan siendo los animales de compañía más frecuentes, crece la cantidad de personas que eligen convivir con otras especies, como pequeños mamíferos, reptiles, anfibios, aves e incluso invertebrados.
En caso de existir acuerdo, el siguiente paso es presentar ante el Senasa la solicitud de autorización para exportar animales vivos a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD). Para iniciar la gestión, el solicitante deberá indicar la especie, la cantidad de animales, la finalidad del traslado (animal de compañía), la fecha estimada del viaje y el país de destino.
Una vez presentada la solicitud, se abrirá un expediente electrónico -que podrá ser seguido por el usuario- en el que se incluirán las tareas sanitarias correspondientes y que finalizará con la emisión del CVI, documento que deberá acompañar a la mascota hasta su destino. Según la especie y las exigencias del país receptor, antes del viaje pueden requerirse exámenes clínicos, estudios de laboratorio y cuarentenas específicas, que deberán cumplirse durante un período previo al embarque.
Por último, el Senasa recomienda consultar a un veterinario matriculado, quien puede brindar indicaciones sobre el cuidado del animal durante el viaje, cómo reducir el estrés y garantizar su bienestar. En caso de traslados por vía aérea u ómnibus, también es importante comunicarse previamente con la empresa de transporte, ya que pueden existir requisitos adicionales que deban cumplirse.

