Después de Veleros de Papel en Tintas de una Laguna y Para toda la Vida el Corazón, ya está en la imprenta y empieza a cobrar vida un nuevo libro del escritor José Eduardo Bonavita: Historias y Vidas para Contar.
Acerca del mismo Bonavita adelantó que va anticipando de qué se trata.
”Digo en el comienzo que suelo recordar con cierta habitualidad, un audiovisual de factura casera, si es que puede darse al mismo la categoría de audiovisual, en tiempo en el que los recursos de que disponíamos eran apenas una serie de diapositivas y un relato guardado en un grabador de categoría menor, que hicimos esa vez con fines promocionales para Chascomús en materia turística y a instancias de la responsable del área, Matilde Rataric. Estuve entonces a cargo de los textos y comencé apelando al precepto popular ´Pueblo chico, Infierno grande´ cerrando la frase ´pero a veces Paraíso´, remate que acaso pudo pecar de inmodesto pero perdonable dado que aparecía apenas como una pretensión.
Probablemente nuestro pueblo chico estuviera tan lejos de uno como de otro. Ni infierno ni paraíso era y es, no obstante, el escenario de la Vida. De nuestras vidas. Y pasar revista a calles, lugares, hombres y mujeres que son o fueron sus moradores, repasando historias de instituciones, recordando acontecimientos, dando uno que otro paseo por el tiempo y por la vida, ha sido el placentero ejercicio del que resultan estas ´Historias y Vidas para Contar´. Vivencias y apuntes de memoria propia y ajena, recuerdos, testimonios, documentos y entrevistas ordenadas en dos partes.
La primera se llama La Vuelta al Perro y se detiene en calles y paseos según pasan los años, contando vidas e historias en general, a través de los propios protagonistas o sus descendientes. Así pasan las historias de la Farmacia Pasteur, Casa Arrarás, Imprenta Ferretti, e historias de vida de Angel Chiacchio, hijos y nietos, Ader Víctor Fantinato, Miguel Scardigno, José Bonito (Blanco y Negro), Pablo Luján Ferreyra, Antonio Bruni, Julio César Medley, Miguel Hipólito Chappa, Miguel Angel Cerimele e hijos, Argentino Horacio Passerini.
La segunda se llama Viaje en el Tiempo y tiene que ver con acciones públicas que nos resultan cercanas. Al describir los contextos hay tiempos de cíclicos quebrantos institucionales, aunque luego y por fin, nos tocó vivir el 30 de octubre de 1983 y el 10 de diciembre consecuente, lo que hace que Raúl Alfonsín esté presente, al igual que sus abuelos.
En una vuelta por el tiempo, venimos de aquella Casa del Pueblo a este Palacio Municipal, ambos frente a la Plaza en torno a la que damos un paseo, antes de abordar algunas gestiones comunales (Don Pedro Gastón, Dardo Quiroga, Miguel Ángel Tocci y Juan Carlos Gastón) de las que tenemos registro en nuestra memoria, breves semblanzas, y repaso de acciones u obras que personal o familiarmente nos tocan de cerca.
El relato de hechos y circunstancias no es exhaustivo, sino simplemente el resultado de asociar hechos y recuerdos y el impacto que provocaron en nosotros, así como las vidas contadas por sus protagonistas responden a lo que les dicta su memoria y sentir. El último tramo del viaje llega con algunas reflexiones sobre el legado de los antepasados y la necesidad de mantener viva su memoria y sus valores. Pronto estaremos contándoles algo más”.

