El martillero es quien fuera denunciado por la presunta defraudación en el Concejo de Padres de la Escuela Municipal Nro. 1
Una grave denuncia por presunta estafa inmobiliaria ha sacudido nuevamente a la comunidad, luego de que una vecina de 78 años, Susana González, decidiera hacer público su reclamo tras años de silencios y promesas incumplidas.
La mujer asegura haber entregado una cifra que asciende a los 259 mil dólares y 800 mil pesos a un agente inmobiliario local con el fin de adquirir una propiedad para asegurar el futuro de sus hijas, pero nunca recibió la vivienda ni le fue devuelto el dinero.
El caso, que ya se encuentra bajo investigación judicial, fue relatado por la propia damnificada y su abogado, el Dr. Matías Morales Novoa, en una entrevista brindada a FM Por Siempre 97.3, donde detallaron las maniobras que hoy se encuentran en la mira de la Fiscalía Nº 10.
La historia de esta millonaria inversión fallida comenzó alrededor del año 2021, cuando González entró en contacto con el martillero hoy denunciado por la defraudación en la Escuela Municipal Nro. 1.
En aquel entonces, la mujer buscaba reinvertir el dinero proveniente de la venta de una propiedad familiar para comprar una casa que generara una renta mensual. El motivo detrás de esta decisión era profundamente humano: Susana quería garantizar un ingreso económico para sus hijas, quienes padecían problemas de salud y dependían de su apoyo. Con el paso del tiempo, ambas fallecieron, por lo que hoy la denunciante busca recuperar ese patrimonio para poder sostener su propia economía.
Según recordó la mujer, la relación con el supuesto intermediario se cimentó en una confianza personal extrema, al punto de que el hombre realizó tareas en su hogar para reforzar el vínculo, como cortar el pasto de su jardín mientras alardeaba de su estatus profesional, ganándose así la seguridad de la jubilada.
Sin embargo, tras las primeras entregas de dinero, la concreción de la operación inmobiliaria comenzó a dilatarse sistemáticamente. Durante el período de la pandemia, el denunciado justificó la falta de avances alegando dificultades administrativas para realizar las escrituras, una excusa que González aceptó inicialmente dada la situación sanitaria del país. Con el tiempo, la confusión creció cuando el hombre le exhibió una documentación que despertó sospechas: una escritura vieja, amarillenta y redactada a máquina que correspondía a tres lotes de terreno, algo que la mujer rechazó de inmediato puesto que ella pretendía adquirir la casa específica que ya habían visitado. La situación alcanzó su punto más crítico cuando la denunciante descubrió que la vivienda en cuestión estaba vinculada a una tercera persona residente en la localidad de Lezama, lo que evidenció una irregularidad manifiesta en la supuesta transacción.
A las pérdidas por la compra de la casa se sumaron otras irregularidades vinculadas a la administración de un departamento que también pertenecía a la mujer. El abogado Morales Novoa explicó que dicha unidad debía alquilarse mediante un subsidio habitacional gestionado por el acusado, pero de los doce pagos anuales previstos, González solo recibió dos, lo que significa que diez alquileres nunca llegaron a manos de su legítima dueña. Este perjuicio económico resulta devastador para la denunciante, teniendo en cuenta que el capital entregado representaba los ahorros de toda su vida y que, tras el lamentable fallecimiento de sus dos hijas en el transcurso de este proceso, hoy Susana necesita ese patrimonio para sostener su propia economía y calidad de vida como jubilada y pensionada.
Actualmente, el proceso judicial se encuentra en plena etapa de instrucción. Según detalló la defensa de González, se realizó una instancia de mediación previa que resultó infructuosa, dado que no hubo una propuesta concreta de reparación económica ni un reconocimiento de los hechos por parte del martillero. Ante la falta de respuestas, la causa penal sigue su curso para determinar las responsabilidades correspondientes bajo la dirección de la Fiscalía. Mientras tanto, Susana González manifestó su sorpresa por verse involucrada en un conflicto de este tipo a su edad, pero fue contundente al afirmar que no dará marcha atrás en su reclamo judicial hasta recuperar lo que le pertenece.

