En su primera Misa de Domingo de Ramos, el papa León XIV rechazó el uso de la fe para validar una guerra en medio de la escalada en Medio Oriente.
El papa León XIV rechazó de forma tajante los intentos de instrumentalizar a Dios como una justificación para incitar a la guerra, durante su primera Misa de Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro, en el corazón del Vaticano.
Un llamado a la paz en plena guerra
Ante una multitud de fieles, el primer Papa nacido en territorio estadounidense sentenció que el Creador “no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra, sino que las rechaza” y que “nadie puede usar a Dios para justificar la guerra”.
El inicio de la Semana Santa se vio condicionado por el impacto directo del conflicto en la región. Si bien en el Vaticano se realizó la tradicional procesión de palmas, la histórica peregrinación en Jerusalén fue cancelada por razones de seguridad.
Fuente: Agencia DIB

