Nota de opinión – 24 de marzo: Compromiso con la verdad y el Estado de Derecho

El 24 de marzo no es una fecha para la banalidad ni para relatos acomodados.
El 24 de marzo de 1976 fui detenido junto a los compañeros Néstor Berrueta (Luz y Fuerza), Francisco Cáfaro (SMATA), José Rodríguez y Manuel López (UOM), Carlos Valenzuela (Empleados de Comercio), Rubén Bricio (Telefónicos), José Casado (Canillitas) y Carlos Lencina (UOCRA).
Ocho días después, en nuestra ciudad, fueron secuestrados en sus domicilios los compañeros Norberto Fernandino y Marcelo Sallenave, a causa de nuestra militancia sindical y política.
Lo viví en primera persona. No hablo desde la teoría, sino desde la experiencia.
La memoria no puede ser parcial ni utilizada según conveniencias. Necesita verdad, claridad y responsabilidad. No se trata de dividir, sino de evitar la distorsión de la historia y de sostener un compromiso firme con la democracia.
Defender el Estado de Derecho implica una coherencia profunda con los valores democráticos. La violencia política, venga de donde venga, nunca puede ser reivindicada.
Recordar nuestra historia exige asumirla en toda su complejidad, sin omisiones ni justificaciones.
Porque cuando la memoria se debilita, también se debilitan los valores que nos protegen como sociedad.
Nunca Más.
Gustavo Barrera