Redruello y Ferrante rompieron filas y lanzaron “Chascomús Primero”

Dicen, con cuestionamientos, seguir perteneciendo a sus partidos de origen, UCR y PRO, pero sin depender de las decisiones que se tomen en los ámbitos provincial y nacional 

 

En una entrevista reciente en el programa “Ataque de Radio” —emitido por FM 102.7 y su canal de YouTube @radiopowerch—, los concejales Valentino Redruello y Ramiro Ferrante oficializaron el lanzamiento de Chascomús Primero, una agrupación municipal que, según ellos, busca superar las limitaciones de los partidos tradicionales. Sin embargo, la jugada deja preguntas sobre los alcances y motivaciones reales del nuevo espacio.
“Esto no es un partido vecinalista, sino una agrupación que nos permite participar electoralmente”, explicó Redruello.
Ferrante acompañó con un discurso de renovación y horizontalidad.
A primera vista, se trata de una propuesta que intenta escapar a las estructuras partidarias nacionales, pero no deja de llamar la atención que ambos sigan reivindicando sus pertenencias al radicalismo y al PRO, mientras actúan por fuera de ellos.
Redruello fue explícito: “Yo sigo siendo radical, pero ya no dependemos de las decisiones y peleas de otros ámbitos”, agregando que mantiene el diálogo con referentes como Lousteau yLunghi. Ferrante, en la misma línea, aseguró, que sigue en contacto con Montenegro ySantilli, pero que no tiene “dependencia” de ellos.
El punto de tensión emerge ahí: ¿hasta qué punto puede construirse una nueva alternativa con viejos vínculos aún activos? ¿Qué tan válido es el nuevo vecinalismo, cuando las filiaciones partidarias se siguen sosteniendo?
El discurso de “horizontalidad” y “trabajo colectivo” suena bien, pero contrasta con el hecho de que Chascomús Primero ya suma a seis concejales, cuatro del PRO, incluido Ferrante, Redruello y Quiroga del GEN, sin haber pasado por una elección. Y aunque aseguran que no buscan cargos ni protagonismo, lo cierto es que hoy son mayoría dentro del Concejo y manejan una herramienta de peso en el tablero político local. ¿Es esto parte de un proceso de renovación o un modo estratégico de ganar centralidad sin estructuras partidarias que los contengan o limiten?
También hubo cuestionamientos explícitos al funcionamiento interno de sus partidos de origen. Redruello apuntó contra el radicalismo por su “verticalismo” y por una supuesta resistencia a construir con otros. Ferrante, por su parte, señaló que “la gente quiere otra cosa” y que ellos están conformando “equipos de trabajo para gobernar”. La crítica no es nueva, pero podría interpretarse como una forma de justificar una salida que también podría leerse como ruptura cómoda: abandonar las internas partidarias cuando no se logran los resultados esperados.
El límite ideológico planteado fue claro: el kirchnerismo. También marcaron distancia del histórico Federico Storani por su acercamiento reciente al gobernador Axel Kicillof y la posibilidad de formar un frente opositor progresista donde no estaría el kirchnerismo. “Nosotros no vamos a ser parte de eso”, dijero. Consultados sobre posibles candidaturas para las elecciones municipales de septiembre, evitaron definiciones. Afirmaron que no están pensando en nombres. Pero, para muchos, resulta poco creíble que un armado de esta envergadura no tenga ya en mente alguna estrategia electoral.
La irrupción de Chascomús Primero puede generar expectativasen el actual escenario. Pero también despierta inquietudes sobre los riesgos de seguir atomizando el espacio político local con proyectos personales que —aunque bien presentados— aún deben demostrar que son algo más que una bandera diferente para viejos actores.