Se realizó una jornada sobre Finanzas y Presupuesto Municipal, organizadapor la agrupación Renacer Peronista con la participación del Cdor. Daniel Daguerre
Según se informó, el profesional abordó una serie de aspectos que reflejan desequilibrios estructurales en las cuentas públicas locales.
“El análisis expuso señales de alerta que deben ser consideradas para evitar distorsiones futuras en la administración de los recursos.
Los ingresos propios —tasas, derechos y multas— representan menos del 30% del total.
Se destaca, además, la baja cobrabilidad de varias tasas, en especial aquellas que no están vinculadas a servicios cuya interrupción implique un riesgo para el contribuyente.
Por ejemplo, la tasa de servicios generales o la sanitaria presentan bajos niveles de cumplimiento, a diferencia de la de alumbrado, que se cobra a través de terceros y alcanza casi el 100%.
La Tasa Vial, históricamente percibida de forma directa, sigue siendo la de mayor rendimiento, aunque sin mejoras recientes.
Otro eje crítico abordado fue la composición del gasto municipal.
Más de dos tercios del presupuesto se destinan al pago de personal. De ese total, el 62% corresponde a personal permanente, el 31% a temporario y el 6% a servicios contratados, como médicos que cubren guardias o urgencias.
Aunque se reconoce al personal como un recurso clave para el funcionamiento de los servicios municipales, este nivel de afectación limita significativamente la capacidad de inversión y maniobra presupuestaria.
En cuanto a la distribución funcional del gasto, el área de Salud representa la mayor demanda de recursos con un 31%, seguida por Urbanismo con un 26%.
Asimismo, un 10% del presupuesto se destina a la administración política y gubernamental, porcentaje que incluye tanto los sueldos de funcionarios como otros gastos operativos.
Dentro de esta cifra se contempla también al Concejo Deliberante. Respecto al control del uso de los recursos, se analizó el rol del C oncejo Deliberante como órgano evaluador de la gestión, sin desconocer la legalidad de los actos administrativos.
El control formal recae en el Tribunal de Cuentas, que actualmente aplica mecanismos de fiscalización concomitante, permitiendo un seguimiento más ágil de la ejecución presupuestaria.
Aunque las cuentas presentan equilibrio en términos contables, las problemáticas señaladas —dependencia externa, baja cobrabilidad y alta concentración del gasto en personal— deben ser atendidas con urgencia.
En un contexto económico general volátil, las finanzas municipales no pueden permanecer ajenas ni postergar los ajustes necesarios para preservar su sostenibilidad”.

