Alfredo “Cacho” Asteasuain habló sobre la labor científica y productiva del histórico establecimiento local
Durante una entrevista en el programa Ataque de Radio, a través de la página de Facebook de La Revista Digital, Alfredo “Cacho” Asteasuain, responsable de vinculación y actual coordinador de la Estación Hidrobiológica de Chascomús, brindó detalles sobre el funcionamiento de Piscicultura, una institución referente a nivel nacional en la cría de pejerrey y con creciente participación en proyectos internacionales.
En diálogo con Alejandro Sosa repasó la normativa vinculada a la pesca del pejerrey, recordando que la veda se extendió desde septiembre hasta el 1ro de diciembre, período clave para la reproducción de la especie. También señaló que deben devolverse al agua los ejemplares menores a 25 centímetros, aunque advirtió que este criterio no siempre se cumple. Las sanciones pueden superar los 600 mil pesos, y el carnet de pesca —obligatorio— puede tramitarse tanto en Piscicultura como a través del Ministerio de Desarrollo Agrario.
Con un equipo técnico y administrativo de diez personas, Piscicultura produce cerca de 10 millones de alevinos por temporada, integrándose al programa provincial de Repoblamiento de Lagunas. A través de este esquema, la estación abastece lagunas bonaerenses y también espejos de agua privados, además de enviar producción a otras provincias del país.
El establecimiento local, además, se encuentra trabajando con autoridades peruanas en un acuerdo para desarrollar una estación hidrobiológica en el lago Titicaca, motivados por el alto valor comercial del pejerrey en la región andina, donde llega a duplicar el precio de la trucha. El acompañamiento desde Chascomús incluye asistencia técnica y genética.
Asteasuain explicó que cada proceso de siembra requiere estudios previos, especialmente análisis del nivel de zooplancton, el principal alimento de los alevinos. Esta tarea es parte del trabajo rutinario de Piscicultura, que mantiene una fuerte presencia institucional en la ciudad y cumple un rol estratégico para la conservación y el desarrollo productivo de la especie.
“Chascomús es el único lugar de América Latina donde se cría pejerrey. Es un trabajo silencioso pero fundamental, y llega mucho más lejos de lo que la gente imagina”, resumió finalmente el coordinador.

