Ayer fue un día muy importante, se conmemoró el Día de la Restauración de la Democracia en Argentina, reafirmando el compromiso con la libertad, la participación y los valores que nos unen como comunidad.
Se cumplieron 42 años del retorno de un gobierno constitucional, elegido por el pueblo. El 10 de diciembre de 1983, nuestro vecino Raúl Alfonsín por la UCR, fue elegido presidente de la Nación por amplia mayoría. El país dejaba atrás la dictadura militar.
La fecha también coincide con el Día Internacional de los Derechos Humanos, establecido por la estableció la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1950, para difundir los valores consagrados en la Declaración Universal realizada en 1948, para el reconocimiento de las libertades y dignidad inherentes a los seres humanos, y una herramienta jurídica que sirve de base al Derecho Internacional Público.
La Declaración Universal de Derechos Humanos mantiene intacta su vigencia desde el día de su proclamación. El texto expone valores universales y un ideal común para todos los pueblos y naciones.
“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”, señala el artículo primero.
Se trata de derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción de sexo, nacionalidad, lugar de residencia, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, edad, partido político o condición social, cultural o económica.

