Tras confirmarse el cierre de los cuatro brotes en aves de corral ocurridos en las localidades bonaerenses de Ranchos, Lobos, Bolívar y en la cordobesa Alejo, y no haberse registrado otro caso en establecimientos comerciales, el país se autodeclaró libre de la enfermedad ante la OMSA.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) cerró el último evento de influenza aviar altamente patógena (IAAP) en aves comerciales registrado en Argentina y elevó el informe de autodeclaración de país libre de la enfermedad a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
De esta manera, tras haber transcurrido más de 28 días desde la finalización de todas las tareas sanitarias en los cuatro brotes en aves de corral que sucedieron en las localidades bonaerenses de Ranchos, Lobos, Bolivar y en la cordobesa Alejo y no haberse registrado otro caso en establecimientos comerciales, el país se autodeclaró libre de la enfermedad ante la OMSA.
Con este nuevo estatus sanitario, Argentina retomará las negociaciones para el comercio de mercancías aviares con los distintos socios con los que mantenía acuerdo bajo la condición de país libre de IAAP.
El informe constituye un elemento de transparencia para los países importadores de productos aviares, sino que también fortalece la confianza en los sistemas de vigilancia y control de la Argentina.
Para fortalecer la prevención y continuar con las tareas de vigilancia epidemiológica en todo el país, el SENASA lanzará una nueva campaña de comunicación para la prevención de la IAAP, con el objetivo de reforzar en públicos específicos las principales pautas y recomendaciones que deben contemplar.
¿Qué es la Influenza aviar?
La influenza aviar (IA) tipo A es una enfermedad altamente infecciosa, producida por un virus de la familia Orthomyxoviridae que afecta principalmente a las aves domésticas y silvestres. En ocasiones también pueden contraerlo las personas y otras especies animales, como equinos, porcinos, caninos y mamíferos marinos.
De la gran cantidad de familias de aves, son especialmente susceptibles a la IA las gallinas, pavos, codornices, faisanes, así como también especies acuáticas, como patos, gansos, flamencos y cisnes. La influenza aviar puede clasificarse en dos categorías, según la gravedad de la enfermedad:
- Influenza aviar de baja patogenicidad (IABP), que – típicamente – causa leves o ningún signo clínico;
- Influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP), que puede causar signos clínicos graves y, potencialmente, altos índices de mortalidad (hasta un 90 o 100% de las aves de un lote).
Cabe mencionar que la influenza aviar es una enfermedad zoonótica y de importancia en la salud pública. La mayoría de los pocos casos registrados en personas son autolimitantes y no está comprobada la transmisión horizontal (de humano a humano). Suelen ser cuadros respiratorios leves o una conjuntivitis, aunque en menor medida pueden generarse signos clínicos graves o incluso la muerte.
Transmisión
Existen varios factores que pueden contribuir a la diseminación del virus de la IA, tales como el comercio ilegal de las aves (sin garantías sanitarias ni trazabilidad) y las migraciones de las especies silvestres infectadas.
En las aves, el virus de la IA se elimina a través de las heces y las secreciones respiratorias, motivo por el cual la enfermedad puede diseminarse de un establecimiento a otro través de vehículos, equipos de protección individual, elementos y/o herramientas de trabajo.
Otra de las vías de transmisión del virus es por medio el contacto directo con las secreciones de las aves infectadas o indirecto, a través de los piensos y el agua contaminada. Debido a su naturaleza resistente, el virus de IA tiene la capacidad de sobrevivir en el medio ambiente durante largos períodos y a muy bajas temperaturas.
Cuando estas especies silvestres tienen leves signos clínicos de la enfermedad – o carecen de ellos – pueden propagarla entre países vecinos o a través de largas distancias, que suelen ser consistentes con sus rutas migratorias. Por esta razón, la influenza aviar está considerada dentro del Marco Global de Enfermedad Transfronterizas de los Animales (GF-TADs, en inglés).
Síntomas en aves
- Falta de apetito y descoordinación.
- Plumaje erizado.
- Respiración dificultosa, con secreciones nasales.
- Diarrea.
- Menor producción de huevos, con cáscara blanda o deforme.
- Hinchazón de cabeza y color azulado de cresta, barbillas y patas.
- Postración y muerte.
Prevención
- Mantener a las aves en un lugar protegido, aislado de otros animales y de las personas.
- Evitar el contacto de las aves domésticas con aves silvestres.
- Proteger el agua y alimentos, estos atraen a las aves silvestres.
- Limpiar y desinfectar las instalaciones de las aves en forma periódica.
- Controlar el ingreso de personas, utensilios, animales y vehículos a su gallinero.
- Lavarse las manos con agua y jabón desinfectante luego de manipular a sus aves.
- Mantener y fortalecer las medidas de manejo, higiene y bioseguridad en los establecimientos avícolas (Resolución Senasa 1699/2019)
La notificación temprana y la atención inmediata, así como las medidas de bioseguridad, son pilares fundamentales de la estrategia de prevención y contención que lleva adelante el Senasa, con la colaboración permanente del sector productivo y toda la comunidad.
Notificación
Cualquier persona puede notificar al Senasa si identifica mortandad, signos nerviosos, digestivos y/o respiratorios en aves silvestres o de corral, a través de los siguientes canales:
En la oficina del Senasa más cercana (personalmente o por teléfono), por Whatsapp al 11 5700 5704; escribiendo un correo electrónico a notificaciones@senasa.gob.ar, a través del Formulario Avisá al Senasa.
Para más información, puede consultar la Ficha técnica de influenza aviar o el portal de información del Programa Nacional de Sanidad Aviar.
Fuente: Agencia DIB



