“Cargarle la culpa a Axel (por los resultados de las últimas elecciones) me parece una enormidad”, afirmó el exmandatario. Agregó: “Algún día voy a contar cómo fueron las cosas con Cristina”
En medio de la interna peronista que se profundizó tras la derrota electoral del 26 de octubre y la carta publicada por Cristina Fernández de Kirchner en la que responsabiliza al gobernador bonaerense, Alberto Fernández salió públicamente a cuestionar ese enfoque y defendió a Axel Kicillof.
“Cristina nunca fue mi jefa política”
También se diferenció de su exvice de forma abierta. Sintetizó: “Nunca reconocí a Cristina como jefa política, el único jefe político que tuve fue Néstor (Kirchner). Nunca fui desleal, la lealtad también está en decirle que está equivocada. Aun cuando estuve alejado, siempre luché por su inocencia”.
Sobre la tensión acumulada a lo largo de los años entre el entonces presidente y su vice, dejó una puerta abierta para el futuro: “Algún día voy a contar cómo fueron las cosas exactamente”.
Y en una de las frases más filosas hacia su excompañera de fórmula reiteró aquella sentencia que lo convirtió en titular años atrás y la actualizó al presente: “Con Cristina definitivamente no alcanza, pero hace falta. Si en aquel momento con Cristina no alcanzaba, ahora con Cristina alcanza menos y el concepto se podría hacer extenso a otros. Con Axel no alcanza y sin Axel no se puede”.
“No creo en el voto miedo”
Sobre el resultado electoral, Fernández planteó que la derrota no debe explicarse con atajos: “Este resultado se da como consecuencia de una serie de realidades que hay que analizar con mucho cuidado para no equivocarnos. Nos venimos equivocando hace mucho tiempo”.
Rechazó la teoría del “voto miedo” que Cristina Kirchner mencionó en su carta: “Yo no creo, como se ha dicho, que hubo un voto miedo porque si ganaba el peronismo Trump no nos prestaba plata. Esa teoría no la comparto para nada”.
«Miedo tienen los argentinos a quedarse sin el Garrahan, miedo tienen los jubilados a perder sus magras jubilaciones o los estudiantes a perder la educación pública o los empresarios pymes a perder sus empresas o los comerciantes a que sus comercios cierren», insistió.
“No escuchamos a la gente”
Pidió además replantear el vínculo de su partido con la sociedad: “Me extraña mucho que el peronismo, que nació en la calle, le tenga tanto miedo a escuchar a la gente”. Y volvió sobre un diagnóstico que repitió varias veces en sus entrevistas: “No estamos logrando interpelar”.
Finalmente marcó hacia dónde cree que debe ir esa reconstrucción: “La unidad es una condición necesaria pero no es suficiente. Hay que abrirle la puerta a una nueva dirigencia y terminar con el verticalismo”.

