Conclusiones de la Jornada de Deporte, Discapacidad e Inclusión organizada por Renacer Peronista

 

Una importante participación de referentes del deporte, junto a un valiosointercambiode ideas con profesionales y asistentes vinculados a las temáticas de inclusión y actividad física, marcaron la jornada “Deporte Discapacidad e Inclusión”, organizada por la agrupación Renacer Peronista en el espacio La Fábrica.
El evento contó con la presencia de figuras de trayectoria como JuanCarlos Haedo, triple campeón mundial de ciclismo; Roberto Sanabria Torres, entrenador de la selección nacional de básquet para personas con discapacidad auditiva y Brenda Sardón, integrante de la delegación argentina en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2021 y París 2024.
El panel de disertantes estuvo coordinado por Alberto Morel, quien ofició de moderador y facilitó el diálogo entre los expositores y el público.
En ese marco, las exposiciones se centraron en las necesidades comunes por encima de las diferencias ideológicas. Fue el propio Roberto Sanabria junto con Brenda Sardón quienes propusieron conformar una Mesa Integral de Deportes, abierta a todos los actores que deseen sumarse, y que contemple tanto el deporte convencional como el adaptado, abarcando también las neurodivergencias.
La propuesta apunta a apoyar a deportistas que no cuentan con los recursos suficientes para desarrollarse, así como fomentar el crecimiento del deporte adaptado y paralímpico en Chascomús.
También se puso énfasis en la necesidad de promover la actividad física desde edades tempranas, como herramienta de contención ante situaciones como el consumo problemático, y en trabajar por una ciudad más accesible.
La atleta paralímpica Brenda Sardón compartió su testimonio personalsobre los obstáculos que enfrentan las personas con discapacidad motriz, no solo en el espacio público sino también en instalaciones privadas como clubes, que aún no cuentan con la infraestructura adecuada. Denunció que, en muchos casos, “desde la oferta, las posibilidades no son iguales para todos” y remarcó que el plan de estudios de Educación Física aún no contempla los deportes adaptados.
Por su parte, Juan Carlos Haedo, con 78 años y más de seis décadas vinculado al ciclismo, compartió su historia, desde sus humildes inicios hasta llegar a competir en tres Juegos Olímpicos (Montreal 1976, Los Ángeles 1984 y Barcelona 1992). Definió al deporte como “un cable a tierra” y subrayó su valor como formador de personas: “El deporte da disciplina, constancia, esfuerzo, compañerismo y liderazgo”. Destacó la importancia de que niños y adolescentes se acerquen a la actividad física como un juego, sin la presión del resultado, y pidió a las familias que eviten trasladar sus frustraciones a los chicos. “Lo importante es que lo practiquen, no si ganan o pierden”, afirmó. Roberto Sanabria Torres, además de coincidir con Haedo, compartió su experiencia al frente del seleccionado nacional de básquet para personas sordas, Los Topos, con quienes se prepara para el torneo olímpico en Tokio. Subrayó las dificultades económicas y la falta de apoyo institucional, pero resaltó la resiliencia de los atletas: “Estamos acostumbrados a luchar”.
En cuanto a la Mesa Integral del Deporte, explicó que será un espacio apartidario, con foco en la planificación, la inclusión y el acompañamiento profesional. Propuso, entre otras ideas, la creación de un Registro de Deportistas, categorizándolos en niveles de desarrollo, y la posibilidad de que empresas apadrinen a deportistas con proyectos serios, que también deberán cumplir con pautas académicas.
Durante el intercambio con los presentes, hubo coincidencia en avanzar hacia futuros encuentros que continúen construyendo esta Mesa Integral, de manera abierta, plural y sostenida en el tiempo. «No todos pensamos igual. Pero estamos acá. Y eso es lo que construye», sintetizó Sanabria, reflejando el espíritu de la jornada.