Condenaron a cuatro años de prisión a un vecino de Chascomús por venta de drogas

​En una resolución dictada por la jueza Dra. María Claudia Castro, el Tribunal Criminal Nro. 1 condenó a un albañil de 41 años domiciliado en Chascomús, tras hallarlo autor penalmente responsable del delito de “Tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.
La sentencia se resolvió mediante la modalidad de Juicio Abreviado, luego de un requerimiento consensuado entre el fiscal Marcos Scoccimarro y el defensor particular, Dr. Pedro Arano, el cual fue ratificado de manera oral por el propio encausado en una audiencia virtual. En consecuencia, la Justicia le impuso una pena de cuatro años y dos meses de prisión de cumplimiento efectivo, además del pago de las costas procesales y el mínimo de la multa correspondiente.

Megaoperativo y secuestro
La Investigación Penal Preparatoria (IPP) tuvo su golpe definitivo a las 6:20 horas del pasado 20 de marzo de 2024. En aquel amanecer, efectivos de la División Unidad Operativa Federal de Chascomús, dependiente de la Policía Federal Argentina (PFA), irrumpieron en una vivienda ubicada en la calle Inmigrantes Árabes al 400. La orden de allanamiento había sido otorgada por el titular del Juzgado de Garantías Nro. 5, Dr. Christian Gasquet.
En el lugar, las fuerzas de seguridad hallaron bajo la custodia del investigado un total de 860 gramos de clorhidrato de cocaína, distribuidos en seis envoltorios de diferentes tamaños (entre ellos, un ladrillo compacto de 523 gramos). Las pericias químicas posteriores, efectuadas por el Departamento Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional, determinaron que la sustancia poseía un alarmante nivel de pureza de entre el 56% y el 83%, lo que hubiese permitido la fabricación de casi 6.000 dosis umbrales para el narco-menudeo.
Además de los estupefacientes, el personal policial incautó un importante arsenal de elementos vinculados al comercio de drogas y bienes de gran valor:
– Una balanza de precisión y una máquina contadora de billetes marca “Bill Counter”.
– Un cuchillo con vestigios de cocaína.
– Dos teléfonos celulares (entre ellos un dispositivo de alta gama Samsung S23 Ultra, cuyas pericias telefónicas expusieron chats explícitos sobre la venta de drogas).
– Un fuerte botín de dinero en efectivo: 4.105.080 pesos y US 4.950 dólares.
– Una camioneta Ford Ranger XLT, una motocicleta Honda Tornado XR 250 cc y otra Zanella ZB de 110 cc.

El origen de la causay ataques a la policía
La investigación comenzó a tejerse a partir de múltiples alertas ciudadanas. El primer indicio surgió de una causa del Juzgado Federal de Dolores, que incorporaba una denuncia anónima radicada el 19 de mayo de 2023 ante el Ministerio de Seguridad bonaerense. En ella se detallaba que el implicado comercializaba sustancias prohibidas en la intersección de las calles Inmigrantes Árabes y Malvinas Argentinas. A esto se sumaron recurrentes llamados a la guardia policial local y denuncias a la línea nacional 134 en febrero de 2024.

Camioneta secuestrada
Durante las tareas de inteligencia previa, la hostilidad del imputado quedó en evidencia: el 22 de febrero de 2024, mientras efectivos policiales realizaban tareas de observación encubierta a distancia, fueron agredidos y lesionados por el sujeto, quien además causó serios daños a un patrullero no identificable. Pese al ataque, las vigilancias continuaron y lograron registrar innumerables maniobras compatibles con la venta de drogas al menudeo en la zona.

Opulencia y un testaferro familiar
Uno de los pilares fundamentales que sostuvo la acusación fiscal fue el rotundo e injustificable contraste entre el perfil financiero del condenado y su ostentoso nivel de vida. Las filmaciones y fotografías recolectadas durante el allanamiento revelaron una vivienda depisos y paredes revestidos en porcelanato pulido, una piscina de 10 por 4 metros con sistema de iluminación y bombeo automatizado, un gimnasio privado equipado con máquinas de última generación, televisores Smart de grandes dimensiones y un complejo circuito cerrado de cámaras de seguridad.
​Los informes de mercado estimaron que el valor de los vehículos y dispositivos electrónicos secuestrados superaba ampliamente los 45 millones de pesos al momento del operativo. Sin embargo, al entrecruzar los datos con los registros oficiales de ANSES, AFIP, Monotributo e Ingresos Brutos, la Justicia descubrió que el supuesto albañil no poseía ningún tipo de actividad laboral declarada, cuentas bancarias ni créditos aprobados.
​La maniobra para ocultar el patrimonio quedó al descubierto gracias al testimonio de un comerciante. El testigo declaró haberle vendido la camioneta Ford Ranger en mayo de 2023 tras un contacto por Facebook. En esa transacción, el ahora condenado entregó como parte de pago un Toyota Corolla y 3.800.000 pesos en efectivo. No obstante, para evadir los controles fiscales, ordenó a la mandataria a cargo del trámite inscribir el vehículo a nombre de su madre, emitiendo cédulas azules para poder conducirla él mismo sin levantar sospechas.
​Al momento de dictar la sentencia, la Dra. María Claudia Castro ratificó la contundencia de las pruebas y señaló que no se plantearon eximentes, atenuantes ni agravantes por ninguna de las partes, sellando así el destino carcelario del imputado y desbaratando un importante foco de venta de estupefacientes que generaba preocupación en la comunidad. (Fuente: Digitalmix)