La delincuencia volvió a golpear al barrio La Noria en una madrugada marcada por la vulnerabilidad y la indignación.
En una entrevista brindada a FM Por Siempre 97.3, Carlos relató el amargo episodio que le tocó vivir en su domicilio de la calle Bolivia, donde malvivientes ingresaron tras romper una ventana del frente. Manifestó además, que su esposa, que atraviesa problemas de salud, se encontraba durmiendo en el interior de la vivienda al momento del asalto.
El botín de los delincuentes incluyó un teléfono celular recientemente adquirido, dinero en efectivo y documentación personal.
Sin embargo, el faltante que más preocupa a la familia es el de los medicamentos de uso diario de la vecina.
Si bien parte de las pertenencias, como la billetera, fueron localizadas poco después en una esquina cercana, los remedios y el efectivo habían desaparecido. El damnificado subrayó que la prioridad absoluta es recuperar los medicamentos que su esposa necesita tomar regularmente debido a su estado de saludy adelantó que, de no mediar una solución pronta, difundirá el nombre de los fármacos para solicitar la solidaridad de la comunidad.
Carlosdijo que realizará la denuncia, pero señalóque esla tercera vez que su hogar es blanco de la inseguridad.
El vecino manifestó recordó que en las ocasiones anteriores también realizó las denuncias correspondientes sin obtener ningún tipo de respuesta o avance en las investigaciones.
«Uno trabaja para tener sus cosas», sentenció con impotencia ante los micrófonos, reflejando el sentir de muchos vecinos que ven cómo el esfuerzo se esfuma en manos de desconocidos.

