Tal como informamos ayer, Elena Pérez del Cerro asumió como concejal del oficialismo, remplazando a la edil María Eugenia Ludueña, a la que se le había otorgado la licencia solicitada.
Para que esto sucediera, primero prestó juramento y asumió “Cote” Rossi que es actualmente diputado provincial por la Quinta Sección Electoral y no puede ocupar los dos cargos.
Esta acción fue claramente anticonstitucional, ya que en el lapso entre juramento y pedido de licencia, Rossi justamente ocupó los dos cargos.
Concretamente, debería haber pedido licencia como legislador para sumir como concejal, luego pedir licencia como edil y asumir nuevamente como diputado.
Claro con la renuncia aceptada de Ludueña esto no se habría concretado el día de la sesión y habría llevado un tiempo considerable sin que pudiera jurar Pérez del Cerro.
Pero lo que parece solamente un error no lo es, porque el oficialismo hubiera perdido temporalmente el tercio que le ha permitido sostener los innumerables vetos a ordenanzas aprobadas por mayoría que no fueron del agrado del Intendente Javier Gastón.
No creemos que nadie se haya dado cuenta, es más creemos que fue una “rapidez del oficialismo y lentitud de la oposición”.
Obviamente que lo actuado se puede objetar en la Junta Electoral o en la Justicia, pero no estimamos que alguien lo haga.

