Horror en Castelar: apuñaló a su padre y luego confesó que había matado y enterrado a su madre

Carlos Ignacio Costa Martínez, de 24 años, enfrenta cargos por tentativa de homicidio y homicidio agravado, tras apuñalar a su padre y asesinar a su madre.

En un lapso de tres días, Carlos Ignacio Costa Martínez, de 24 años, quedó detenido por haber apuñalado e intentado matar a su padre y por el homicidio agravado de su madre, crimen que había cometido con anterioridad y que, ya apresado, se lo confesó a un amigo.

Costa Martínez fue detenido el martes pasado por la Policía de la Ciudad, tras la declaración de una trabajadora de la empresa metalúrgica de su padre, Carlos Costa, ubicada en Villa Lugano. La mujer le dijo a los agentes que el muchacho se había presentado en la sede de la firma y había apuñalado al hombre de 89 años por la espalda, luego de mantener una discusión.

El muchacho fue interceptado en la zona mientras huía en una camioneta Ford Eco Sport. Cuando los agentes le comunicaron los motivos del arresto, no opuso resistencia. En el vehículo encontraron la navaja retráctil con la que atacó a su padre.

La causa quedó caratulada como tentativa de homicidio y fue radicada ante la jueza Ángeles Mariana Gómez Maiorano, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 49 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La confesión del matricidio

Un amigo de Costa Martínez se acercó a la comisaría de la CABA para visitarlo y saber cómo estaba, ante la noticia de que había agredido a su padre. Fue en esa circunstancia, con una persona de confianza, en la que se quebró y confesó lo inesperado. “Me mandé una cagada. Te pido que no digas nada”, fue lo que le expresó el imputado a su interlocutor.

El muchacho se presentó en la comisaría séptima de Castelar norte a denunciar lo que le había dicho Costa Martínez. La Fiscalía N° 1 de Morón activó el jueves un allanamiento de urgencia en la casa de Graciela Martínez, donde hallaron el cuerpo de la mujer enterrado en un pozo de gran profundidad.

Costa Martínez enfrenta nuevos cargos por homicidio agravado. El cuerpo de la madre fue trasladado a la morgue para la realización de la autopsia y corroborar la mecánica de muerte.

Estupor en el barrio

Tras conocerse el desarrollo de los trágicos acontecimientos, los vecinos de Graciela Martínez, muy conocida en Castelar, quedaron impactados, ya que «Nacho», tal como todos conocen al joven, era catalogado como una persona educada, tranquila, y por quien su madre «se desvivía».

Graciela se había desempeñado como directora de Asuntos Legales del Concejo Deliberante de Morón y también era abogada. Se había alejado de la actividad política años atrás, pero los vecinos y excompañeros tenían muy buen concepto sobre ella.

Fuente: Agencia DIB